lunes, 9 de marzo de 2009
EL MATE EN LA MILONGA I
En la noche de fin de año de 1986 en TV3, Serrat interpreta "Amablemente", con letra de Iván Díez y música de Edmundo Rivero.
"La encontró en el bulín y en otros brazos...
Sin embargo, canchero y sin cabrearse,
le dijo al gavilán: "Puede rajarse;
el hombre no es culpable en estos casos."
Y al encontrarse solo con la mina,
pidió las zapatillas y ya listo,
le dijo cual si nada hubiera visto:
"Cebame un par de mates, Catalina."
La mina, jaboneada, le hizo caso
y el varón, saboreándose un buen faso,
la siguió chamuyando de pavadas...
Y luego, besuqueándole la frente,
con gran tranquilidad, amablemente,
le fajó treinta y cuatro puñaladas.
La versión de Edmundo Rivero:
martes, 3 de marzo de 2009
LA ORTOPEDIA DE LOS POBRES
CONTRATAPA:
Para el poder médico del Novecientos toda la cultura popular era una monstruosidad higiénica: rancho y conventillo, sólo caldos de cultivos de la tuberculosis, tomar mate en común y concurrir “a la taberna”, fuentes de sífilis y alcoholismo; creer en los remedios caseros y en las hierbas medicinales, superstición. Se trató de convencer a los pobres de que su estilo de vida era un error científico, una deformidad que debía enderezarse mediante la ortopedia espiritual.
El cuerpo de los pobres fue objeto de aquel poder médico. Curado en los hospitales, se aprendía y experimentaba sobre él en la clínica; perseguido como el foco de todos los contagios que amenazaban al conjunto social, era apresado en la cárcel del Sifilicomio, donde se conducía a las prostitutas enfermas bajo custodia policial.
Este libro se propone revelar el orden mental y social establecido donde se cree está sólo la ciencia, tarea que puede ser saludable.
domingo, 1 de marzo de 2009
EL MATE PROHIBIDO
El uso en comunidad del mate-costumbre popular si las había-fue perseguido y se buscó legislar sobre el punto, tanto que se le consideró propagador de la la tuberculosis y la sífilis. En mayo de 1909, en una reunión que celebró
Ante ello el radical Mateo Legnani revivió a su manera estas ideas en un proyecto de ley en 1922 sobre el mate. Por él se declara obligatorio el uso de la infusión de yerba mate entre el personal militar y policial, el reemplazo del “café te y mates usados actualmente, se prohibía absolutamente el uso del mate en toda la población ( por mate en este caso se entendía la yerba , la calabaza o recipiente y la succión por la bombilla) y se castigaba con una multa de diez a cien pesos o prisión equivalente a toda persona que cebe, toma u ofrezca mate”
El propósito no era entrometerse en la intimidad del hogar-donde se suponía se seguiría tomando mate con bombilla-sino justamente reducir a ese lugar su bebida: el mate será saboreado a solas, a escondidas, ya que el mate que perseguirá sin tregua el estado(…)es el mate público, el de las reuniones, el de las carreras de caballos, el de los fogones, el de las pulperías, el de los velorios, el de las visitas, el de los prostíbulos”, el que constituía vehículo de todas clases de “infecciones”.
José Pedro Barrán
Medicina y sociedad en Uruguay del novecientos
Tomo 2- La ortopedia de los pobres
Capítulo 4-El disciplinamiento sanitario-moral de los pobres
imagen: Esquina sureste de las calles Sarandí y Juan Carlos Gómez hacia fines del siglo XIX
lunes, 23 de febrero de 2009
NO TOMAR MATE CON NADIE...
El higienismo del Novecientos conducía a una privatización absoluta de la vida, hecho que lo colocaba en las antípodas de la cálida y afectuosa plebeya sociabilidad popular, hecha de contactos, ademanes afectuosos, encuentros hechos norma, parloteo de cercanías y no de respetuosas distancias, uso de objetos y consumo de alimentos y bebidas en común, una sociabilidad del compartir más que del poseer personal.
En 1916, los médicos de la revista “
Al año siguiente, en 1917, hicieron estas recomendaciones a los adultos “predispuestos” a la tuberculosis: “Vivir retirado de las grandes aglomeraciones de personas y de la vida en comunidad (…) No tomar mate con nadie, no besar a ninguno en la boca ni dejarse besar”.Y la siguiente para los tuberculosos: “tener dormitorio propio y estar solo, si es gente pobre tener su cama propia y dormir solo”
Gestos, hábitos, costumbres, todo debía estar signado por su individualización. Se puede pensar que el aislamiento se recomendaba solo a los tuberculosos. Es un error. El aislamiento era la salvaguardia de todos, siempre y en cualquier circunstancia, para el tuberculoso era además una obligación moral.
......Solo la vida “lo más personal posible” protegía la salud y alimentaba la curación. En 1914, el médico Ernesto Ricci consideró que la mejoría de los tuberculosos que se retiraban a nuestra campaña se debía a que vivían en una quinta con sol, (se alimentaban bien), cuidaban de la vida en común y la hacían lo más personal posible, no tomaban mate con el vecino…no vivían apiñados como sucede en los ranchos.
La contagiofobia higienista, el ideal burgués y la urbanización tendían al unísono a hacer la vida lo más personal posible. Las viejas solidaridades cargadas de afecto corporal debían sustituirse por las nuevas, puramente ideológicas. Ayudar al otro si era enfermo y pobre, sí, acercarse físicamente, a él, no.
José Pedro Barrán
Medicina y sociedad en Uruguay del Novecientos
-2-La ortopedia de los pobres.
Capítulo 5. La condenación médico- iluminista de la cultura popular”
Imágenes:.
lunes, 9 de febrero de 2009
EL CIMARRÓN DE LA MOROCHA
Yo soy la morocha,
la más agraciada,
la más renombrada
de esta población.
Soy la que al paisano
muy de madrugada
brinda un cimarrón.
Yo, con dulce acento,
junto a mi ranchito,
canto un estilito
con tierna pasión,
mientras que mi dueño
sale al trotecito
en su redomón.
Soy la morocha argentina,
la que no siente pesares
y alegre pasa la vida
con sus cantares.
Soy la gentil compañera
del noble gaucho porteño,
la que conserva el cariño
para su dueño.
Yo soy la morocha
de mirar ardiente,
la que en su alma siente
el fuego de amor.
Soy la que al criollito
más noble y valiente
ama con ardor.
En mi amado rancho,
bajo la enramada,
en noche plateada,
con dulce emoción,
le canto al pampero,
a mi patria amada
y a mi fiel amor.
Soy la morocha argentina,
la que no siente pesares
y alegre pasa la vida
con sus cantares.
Soy la gentil compañera
del noble gaucho porteño,
la que conserva el cariño
para su dueño.
"La morocha"
Tango 1905
Música:Enrique Saborido
Letra: Ángel Villoldo
http://www.todotango.com/spanish/las_obras/letra.aspx?idletra=417
ENTRE TANGO Y MATE
Madame Ivonne
Música: Eduardo Pereyra
Letra: Enrique Cadícamo
Mamuasel Ivonne era una pebeta
que en el barrio posta de viejo Montmartre,
con su pinta brava de alegre griseta
animó la fiesta de Les Quatre Arts.
Era la papusa del barrio latino
que supo a los puntos del verso inspirar...
Pero fue que un día llego un argentino
y a la francesita la hizo suspirar.
Madame Ivonne,
Madame Ivonne,
fue como el signo de tu suerte...
Alondra gris,
tu dolor me conmueve,
tu pena es de nieve...
Madame Ivonne...
Han pasado diez años que zarpó de Francia,
Mamuasel Ivonne hoy solo es Madam...
La que va a ver que todo quedó en la distancia
con ojos muy tristes bebe su champán.
Ya no es la papusa del Barrio Latino,
ya no es la mistonga florcita de lis,
ya nada le queda... Ni aquel argentino
que entre tango y mate la alzó de París
http://tango.hagaselamusica.com/letras-de-tango/m/1/madame-ivonne/
sábado, 7 de febrero de 2009
EL MATE EN EL TANGO

Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y esplín en el corazón,
sabiendo que te quería,
que vos eras mi alegría
y mi sueño abrasador,
para mí ya no hay consuelo
y por eso me encurdelo
pa´olvidarme de tu amor
Cuando voy a mi cotorro
y lo veo desarreglado,
todo triste, abandonado,
me dan ganas de llorar;
me detengo largo rato
campaneando tu retrato
pa´poderme consolar.
Ya no hay en el bulín
aquellos lindos frasquitos,
adornados con moñitos
todos del mismo color.
El espejo está empañado
y parece que ha llorado
por la ausencia de tu amor.
De noche, cuando me acuesto,
no puedo cerrar la puerta,
porque dejándola abierta
me hago la ilusión que volvés.
Siempre llevo bizcochitos
pa´tomar con matecitos
como si estuvieras vos,
y si vieras la catrera
cómo se pone cabrera
cuando no nos ve a los dos.
La guitarra en el ropero
todavía está colgada,
nadie en ella canta nada
ni hace sus cuerdas vibrar.
Y la lámpara del cuarto
también tu ausencia ha sentido
porque su luz no ha querido
mi noche triste alumbrar.