sábado, 1 de enero de 2011
Menina, de Alfredo Zitarrosa
lunes, 27 de diciembre de 2010
Nos cuenta Don Verídico
Cuando toma mate enojado le hace sonar el fondo como si el mate lo acompañara en un mismo enojo.
Le pregunté por qué hacía rezongar el mate de esa manera, y me dijo que por falta de bandoneón, que si tuviera bandoneón y supiera tocar, lo haría sonar con un tango rezongón.
- El bandoneón, Flaco – me dijo -, rezonga porque es de origen alemán y de tango no entiende ni medio.
“Aquí lo domamos a prepo, a fuerza de Ariel Martinez y Pichuco enfrente, y le dijimos “fuelle” porque resopla, pero en el fondo es un teutón que se acomoda más a la cerveza y la cantarola en pandilla que a la soledad y el vasito de caña. Fijate, Flaco, que el bandoneón es un instrumento en extinción, como la ballena blanca. Y el fuelle sobrevive gracias al aire rioplatense.
La comparación del bandoneón con la ballena me pareció un poco traída de los cabellos, porque si hay algo que no tiene relación con el tango, y la prueba está que no se la nombra en ninguno, es la ballena blanca.
Me invitó con un amargo y mientras armaba un tabaco me dijo:
- Creo que voy a dejar de fumar, Flaco.
Le dije que me alegraba mucho porque el cigarro es un veneno y una antigüedad, el cigarro ya fue, es cosa de viejos. Toto, le dije.
- ¿ Sabés lo que pasa, Flaco ? - me agregó y siguió -, que con el aumento de la nafta voy a tener que dejar de usar el viejo y querido encendedor que me acompaña desde hace añares. Viste que yo no me doy con esos modernos encendedores a gas, porque a mí el gas me marea y no me gusta andar con una garrafita en el bolsillo.
Intenté explicarle las ventajas de esos pequeños encendedores sobre su viejo armatoste de museo, pero él, como si nada, siguió desarrollando su teoría mientras con un gesto me reclamaba el mate.
- Date cuenta que gasta poco, pero el asunto es la incertiumbre, Flaco, eso de nunca saber cúando ni cúanto te aumenta, porque te dicen que por ahora no, que se está estudiando, y cuando querés acordar te zampan el aumento, y ya van varias vecer que me entero tarde y no tengo tiempo de cargar el tanque antes de la medianoche, y eso me pone fulo, Flaco, y no te digo nada si el loco de la guerra le da por atacar a Irak, porque ahí le empiezan a quemar los pozos, que son como unos brutos sopletes, y con la quema te vienen a decir que aumentó el barril, que yo no sé cómo, con los adelantos de la tecnología, siguen cargando el petróleo en barriles como si fuera la vieja cerveza, no sé si te acordás, Flaco, que el viejo para las Navidades la iba a comprar a la calle Yatay y traía el barril rodando, no sé si te acordás.
Le dije que sí, que de alguna nebulosa manera creía recordar a los vecinos llevando barrilitos de cerveza rodando, pero en medio de mi forzada remembranza lo vi echar mano al bolsillo y sacar su viejo encendedor.
Era realmente una vergüenza.
- Está muy baqueteado – me dijo mientras lo encendía.
A la tapa se le habían gastado los remaches y la tenía atada con alambre.
Es inútil, con gente así, no se puede sacar un país adelante.”
domingo, 28 de noviembre de 2010
Remedio
miércoles, 17 de noviembre de 2010
martes, 10 de agosto de 2010
Capital Nacional do Chimarrão

domingo, 8 de agosto de 2010
viernes, 6 de agosto de 2010
MONUMENTO AL MATE- I
La tradicional infusión con yerba de masivo consumo entre los uruguayos permitió la inauguración del monumento al mate más grande del mundo, el 9 de marzo de 2008, en el marco de la quinta Fiesta Nacional del Mate.

Gonzalo Mesa-
El artista y arquitecto Gonzalo Mesa explicó que su obra "representa en forma abstracta los elementos que componen el fenómeno mate, a través de una silueta en forma de recipiente y su bombilla, que emergen de una mano con formas sugeridas en oquedades y relieves". Completan el paisaje plantaciones de arbustos de yerba mate y moldes de hormigón insertos en el pavimento, con formas de calderas, termos y bombillas.


Daniel Vidart
Su popularidad rebasa los límites del sabor, las costumbres y las propiedades de protección antioxidante a nivel celular y molecular comprobadas por los especialistas, para dejar su huella como vínculo social. "Tras el ademán litúrgico de preparar, cebar, y tomar mate, hay una concepción del mundo y de la vida (...), el mate vence las tendencias aislacionistas del criollo y empareja las clases sociales", sostiene el sociólogo y antropólogo uruguayo Daniel Vidart.
Fuentes:
http://www.esculturaurbana.com/paginas/mesgg.htm
Fotografía del monumento : diario El País.

